viernes, 25 de marzo de 2022

Cristo

(Jesús de Nazaret, Jesucristo o Cristo; Belén, h. 6 a. C. - Jerusalén, h. 30 d. C.) Predicador judío fundador de la religión cristiana, a quien sus seguidores consideran el hijo de Dios. El nombre de Cristo significa en griego «el ungido» y viene a ser un título equivalente al de Mesías. 



La vida de Jesús está narrada en los evangelios redactados por algunos de los primeros cristianos. Establecidos en Nazaret, sus padres, San José y la Virgen María, se encontraban accidentalmente en Belén para inscribirse en un censo de población cuando nació Jesús. El relato evangélico rodea el nacimiento de Jesús de una serie de prodigios que forman parte de la fe cristiana, como la genealogía que le hace descender del rey David, la virginidad de María, la anunciación del acontecimiento por un ángel y la adoración del recién nacido por los pastores y por unos astrónomos de Oriente. 

Aunque la civilización cristiana fijó la cuenta de los años a partir del supuesto momento de su nacimiento (con el que daría comienzo el año primero de nuestra era), se sabe que Jesús de Nazaret nació un poco antes, pues fue en tiempos del rey Herodes, que murió en el año 4 a.C. Fueron precisamente las persecuciones de Herodes las que llevaron a la humilde familia, después de la circuncisión de Jesús, a refugiarse temporalmente en Egipto hasta que el fallecimiento del monarca les permitió regresar. Por lo demás, la infancia de Jesucristo transcurrió con normalidad en Nazaret, donde su padre trabajaba de carpintero.

Hacia los treinta años inició Jesucristo su breve actividad pública incorporándose a las predicaciones de su primo Juan el Bautista. Tras escuchar sus sermones, Jesús se hizo bautizar en el río Jordán, momento en que Juan lo señaló como encarnación del Mesías prometido por Dios a Abraham. Juan, que había censurado las escandalosas segundas nupcias de Herodías con Herodes Antipas, hijo y sucesor del rey Herodes, fue pronto detenido y luego decapitado a instigación de Herodías y de su hija Salomé.

Tras el bautismo y un retiro de cuarenta días en el desierto, Jesucristo comenzó su predicación. Se dirigió fundamentalmente a las masas populares, entre las cuales reclutó un grupo de fieles adeptos (los doce apóstoles), con los que recorrió Palestina. Predicaba una revisión de la religión judía basada en el amor al prójimo, el desprendimiento de los bienes materiales, el perdón y la esperanza de vida eterna; el llamado Sermón de la montaña, con sus admirables bienaventuranzas, es la mejor síntesis de su mensaje. 


Su enseñanza sencilla y poética, salpicada de parábolas y anunciando un futuro de salvación para los humildes, halló un cierto eco entre los pobres. Su popularidad se acrecentó cuando corrieron noticias sobre los milagros que le atribuían sus seguidores, considerados como prueba de los poderes sobrenaturales de Jesucristo. Esta popularidad, unida a sus acusaciones directas contra la hipocresía moral de los fariseos, acabaron por preocupar a los sacerdotes y autoridades judías.

Jesús fue denunciado ante el gobernador romano, Poncio Pilato, por haberse proclamado públicamente Mesías y rey de los judíos; si lo primero era cierto, y reflejaba un conflicto de la nueva fe con las estructuras religiosas tradicionales del judaísmo, lo segundo ignoraba el hecho de que la proclamación de Jesús como rey era metafórica: aludía únicamente al «reino de Dios» y no ponía en cuestión los poderes políticos constituidos. 

Consciente de que se acercaba su final, unos días antes de Pascua se dirigió a Jerusalén, donde a su entrada fue aclamado por la multitud, y expulsó a los mercaderes del Templo. Jesús celebró una última cena para despedirse de sus discípulos; luego fue apresado mientras rezaba en el Monte de los Olivos, al parecer debido a la traición de uno de ellos, llamado Judas, que indicó a los sacerdotes del Sanedrín el lugar idóneo para capturarle. 

Comenzaba así la Pasión de Cristo, que le llevaría a la muerte tras sufrir múltiples penalidades; con ella daba a sus discípulos un ejemplo de sacrificio en defensa de su fe, que éstos asimilarían exponiéndose al martirio durante la época de persecuciones que siguió. Jesús fue torturado por Pilato, quien, sin embargo, prefirió dejar la suerte del reo en manos de las autoridades religiosas locales; éstas decidieron condenarle a la muerte por crucifixión. La cruz, instrumento de suplicio usual en la época, se convirtió después en símbolo básico de la religión cristiana.

Los evangelios cuentan que Jesucristo resucitó a los tres días de su muerte y se apareció diversas veces a sus discípulos, encomendándoles la difusión de la fe; cuarenta días después, según los Hechos de los Apóstoles, ascendió a los cielos. Judas se suicidó, arrepentido de su traición, mientras los apóstoles restantes se esparcían por el mundo mediterráneo para predicar la nueva religión. Uno de ellos, San Pedro, quedó al frente de la Iglesia o comunidad de los creyentes cristianos, por decisión del propio Jesucristo. Pronto se incorporarían a la predicación nuevos conversos, entre los que destacó San Pablo, que impulsó la difusión del cristianismo más allá de las fronteras del pueblo judío. 

La obra de Pablo hizo que el cristianismo dejara de ser una secta judía cismática y se transformara en una religión universal, que se expandió hasta los confines del Imperio Romano hasta convertirse en el siglo IV en la confesión oficial por obra del emperador Constantino. A partir del siglo XV, con la era de los descubrimientos europeos, se difundió por el resto del mundo, siendo en nuestros días la religión más extendida de la humanidad, si bien se encuentra dividida en varias Iglesias, como la católica romana, la ortodoxa griega y las diversas protestantes.

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/jesucristo.htm

Marx

Marx réveris, Prusia occidental, 1818 - Londres, 1883) Pensador socialista y activista revolucionario de origen alemán. Raramente la obra de un filósofo ha tenido tan vastas y tangibles consecuencias históricas como la de Karl Marx: desde la Revolución rusa de 1917, y hasta la caída del muro de Berlín en 1989, la mitad de la humanidad vivió bajo regímenes políticos que se declararon herederos de su pensamiento. 


Karl Marx

Contra lo que pudiera parecer, el fracaso y derrumbamiento del bloque comunista no habla en contra de Marx, sino contra ciertas interpretaciones de su obra y contra la praxis revolucionaria de líderes que el filósofo no llegó a conocer, y de los que en cierto modo se desligó proféticamente al afirmar que él no era marxista. Ciertamente fallaron sus predicciones acerca del inevitable colapso del sistema capitalista, pero, frente a los socialistas utópicos, apenas se interesó en cómo había de organizarse la sociedad. En lugar de ello, Marx se propuso desarrollar un socialismo científico que partía de un detallado estudio del capitalismo desde una perspectiva económica y revelaba las perversiones e injusticias intrínsecas del sistema capitalista. 

En tal análisis, fecundo por los desarrollos posteriores y vigente en muchos aspectos, reside el verdadero valor de su legado. En cualquier caso, es innegable la altura de sus ideales; nunca ambicionó nada excepto "trabajar para la humanidad", según sus propias palabras. Y, refiriéndose a su libro El capital, dijo: "Dudo que nadie haya escrito tanto sobre el dinero teniendo tan poco".

Biografía

Karl Marx procedía de una familia judía de clase media; su padre era un abogado convertido recientemente al luteranismo. Estudió en las universidades de Bonn, Berlín y Jena, doctorándose en filosofía por esta última en 1841. Desde esa época el pensamiento de Marx quedaría asentado sobre la dialéctica de Hegel, si bien sustituyó el idealismo hegeliano por una concepción materialista, según la cual las fuerzas económicas constituyen la infraestructura subyacente que determina, en última instancia, fenómenos «superestructurales» como el orden social, político y cultural.

En 1843 se casó con Jenny von Westphalen, cuyo padre inició a Marx en el interés por las doctrinas racionalistas de la Revolución francesa y por los primeros pensadores socialistas. Convertido en un demócrata radical, Marx trabajó algún tiempo como profesor y periodista; pero sus ideas políticas le obligaron a dejar Alemania e instalarse en París (1843). 

Por entonces estableció una duradera amistad con Friedrich Engels, que se plasmaría en la estrecha colaboración intelectual y política de ambos. Fue expulsado de Francia en 1845 y se refugió en Bruselas; por fin, tras una breve estancia en Colonia para apoyar las tendencias radicales presentes en la Revolución alemana de 1848, pasó a llevar una vida más estable en Londres, en donde desarrolló desde 1849 la mayor parte de su obra escrita. Su dedicación a la causa del socialismo le hizo sufrir grandes dificultades materiales, superadas gracias a la ayuda económica de Engels.


Engels y Marx 

Marx partió de la crítica a los socialistas anteriores, a los que calificó de «utópicos», si bien tomó de ellos muchos elementos de su pensamiento (particularmente, de autores como Saint-SimonRobert Owen o Charles Fourier). Tales pensadores se habían limitado a imaginar cómo podría ser la sociedad perfecta del futuro y a esperar que su implantación resultara del convencimiento general y del ejemplo de unas pocas comunidades modélicas.

Por el contrario, Marx y Engels pretendían hacer un «socialismo científico», basado en la crítica sistemática del orden establecido y el descubrimiento de las leyes objetivas que conducirían a su superación; la fuerza de la revolución (y no el convencimiento pacífico ni las reformas graduales) sería la forma de acabar con la civilización burguesa. En 1848, a petición de una liga revolucionaria clandestina formada por emigrantes alemanes, Marx y Engels plasmaron tales ideas en el Manifiesto Comunista, un panfleto de retórica incendiaria situado en el contexto de las revoluciones europeas de 1848.

El capital

Posteriormente, durante su estancia en Inglaterra, Marx profundizó en el estudio de la economía política clásica y, apoyándose fundamentalmente en el modelo de David Ricardo, construyó su propia doctrina económica, que plasmó en El capitalde esa obra monumental sólo llegó a publicar el primer volumen (1867), mientras que los dos restantes los editaría después de su muerte su amigo Engels, poniendo en orden los manuscritos preparados por Marx. 

Partiendo de la doctrina clásica, según la cual sólo el trabajo humano produce valor, Marx señaló la explotación del trabajador, patente en la extracción de la plusvalía, es decir, la parte del trabajo no pagada al obrero y apropiada por el capitalista, de donde surge la acumulación del capital. Denunciaba con ello la esencia injusta, ilegítima y violenta del sistema económico capitalista, en el que veía la base de la dominación de clase que ejercía la burguesía. 


Karl Marx

Sin embargo, su análisis aseguraba que el capitalismo tenía carácter histórico, como cualquier otro sistema, y no respondía a un orden natural inmutable como habían pretendido los clásicos: igual que había surgido de un proceso histórico por el que sustituyó al feudalismo, el capitalismo estaba abocado a hundirse por sus propias contradicciones internas, dejando paso al socialismo. La tendencia inevitable al descenso de las tasas de ganancia se iría reflejando en crisis periódicas de intensidad creciente hasta llegar al virtual derrumbamiento de la sociedad burguesa; para entonces, la lógica del sistema habría polarizado a la sociedad en dos clases contrapuestas por intereses irreconciliables, de tal modo que las masas proletarizadas, conscientes de su explotación, acabarían protagonizando la revolución que daría paso al socialismo. 

En otras obras suyas, Marx completó esta base económica de su razonamiento con otras reflexiones de carácter histórico y político: precisó la lógica de lucha de clases que, en su opinión, subyace en toda la historia de la humanidad y que hace que ésta avance a saltos dialécticos, resultado del choque revolucionario entre explotadores y explotados, como trasunto de la contradicción inevitable entre el desarrollo de las fuerzas productivas y el encorsetamiento al que las someten las relaciones sociales de producción. 

También indicó Marx el objetivo último de la revolución socialista que esperaba: la emancipación definitiva y global del hombre (al abolir la propiedad privada de los medios de producción, que era la causa de la alienación de los trabajadores), completando así la emancipación meramente jurídica y política realizada por la revolución burguesa (que identificaba con el modelo francés). Sobre esa base, Marx apuntaba hacia un futuro socialista entendido como realización plena de las ideas de libertad, igualdad y fraternidad, como fruto de una auténtica democracia; la «dictadura del proletariado» tendría un carácter meramente instrumental y transitorio, pues el objetivo no era el reforzamiento del poder estatal con la nacionalización de los medios de producción, sino el paso (tan pronto como fuera posible) a la fase comunista en la que, desaparecidas las contradicciones de clase, ya no sería necesario el poder coercitivo del Estado.

La Primera Internacional

Marx fue, además, un incansable activista de la revolución obrera. Tras su militancia en la diminuta Liga de los Comunistas (disuelta en 1852), se movió en los ambientes de los conspiradores revolucionarios exiliados hasta que, en 1864, la creación de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) le dio la oportunidad de impregnar al movimiento obrero mundial de sus ideas socialistas.

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/marx_karl.htm


Como preparar una exposición

1. Ten confianza en ti mismo.

Para aprender a preparar una exposición, debes confiar en lo que sabes. Ser experto en lo que vas a exponer te dará la confianza que necesitas. Si no estás seguro de lo que vas a decir porque no conoces el tema en su totalidad, puedes llegar a  tener un bloqueo mental que te jugará una mala pasada y te dejará en blanco e incómodo frente a tu audiencia. Para esto lo que debes hacer es preparar con suficiente antelación tu exposición, escribe en una hoja las preguntas que harías si fueras un asistente más y  contéstalas, esto te dará ventaja. Te puede interesar: Técnicas para hablar en público: manejo de la ansiedad.

 

2. Conoce a tu público.

Es súper importante el conocimiento que puedas tener de tu público, es más fácil preparar una presentación si conoces el perfil de las personas que van a asistir, puesto que podrás hacerte una idea de lo que estas personas están interesadas en escuchar. Conocer a tu público te permitirá enfocar tu exposición hacia el interés de los asistentes. Te puede interesar: Cómo lograr una comunicación asertiva.

 

3. Investiga a fondo el tema.

Haz  un arduo trabajo investigativo, deja las excusas a un lado y saca tiempo para investigar temas que, aunque sean diferentes,  tengan que ver con el que vas a exponer, esto ampliará el contenido que debes manejar en caso de que haya una persona experta y tenga una pregunta que, si bien, no concierne a todos, puedas manejar gracias a todo lo que sabes del tema.

 

4. Organiza tu exposición.

La estructura de tu exposición determinará no solo el tiempo que tomará la misma, también  le dará sentido a lo que estás diciendo. Si no sabes el orden en el que vas a decir los contenidos puede que pierdas con facilidad la coherencia de tu discurso y por ende la confianza que ganaste desde un primer momento.  Elabora una lista de contenidos en orden de aparición, que sean coherentes y se entrelacen los unos con los otros.

 

5. Escribe tu discurso.

Hazlo con palabras precisas, sencillas, concretas, recuerda que menos puede llegar a ser más, al  público le agrada que le hablen en su idioma y con esto me refiero al vocabulario que ellos pueden entender fácilmente. No des tantos rodeos ni repitas las ideas, es muy común escuchar en las presentaciones frases como: “eso ya lo dijo”, “no entiendo lo que está diciendo”, “otra vez con ese tema”, evita que esto te pase revisando una y otra vez el contenido de lo que vas a decir en el escrito que vas a preparar para tu discurso.

 

6. Prepara tu voz.

Para preparar tu voz lo primero que debes hacer es respirar bien, puesto que esto permite evitar la fatiga o que se te resequen las cuerdas vocales haciendo que te distraigas e interrumpas tu presentación al tener que tomar agua constantemente. Un ejercicio que puede ayudarte en el manejo de la respiración es el siguiente:

  • Toma aire por la nariz y asegúrate de que el aire está llegando a tus pulmones, sintiendo como se agranda tu estómago.

  • Suelta el aire por la boca, esto lo puedes hacer  ya sea soplando, emitiendo la vocal “a”  o diciendo los días de la semana. 

Repite este ejercicio durante cinco minutos todos los días, no solo antes sino después de tu exposición para que mejores constantemente, y no olvides ser consciente de tu respiración. Ya verás cómo empiezas a manejar tu respiración de manera adecuada en todos los espacios de tu vida. Ahora bien, si ya manejas la respiración pero tu tono de voz es bajo o alto, puedes valerte de recursos como el micrófono o proyectar tu voz sin necesidad de este, según sea tu caso. Te puede interesar el siguiente artículo: Cómo hablar en público: El buen uso de la voz.

 

7. Adecúa tu presentación personal.

Quizá te has preguntado cómo preparar una presentación y aunque no debería ser tan importante, seguro has pensado en qué ropa llevar. Debes tener en cuenta que la primera impresión es la que cuenta y lo que uses ese día determinará, en cierto modo, que tan enserio  puede tomarte el público al que te diriges, no obstante, esto no pasa en algunos casos, ya que el discurso es el que finalmente atrapa la atención de cualquier desprevenido; sin embargo no dejes de pensar en el público al cual vas a dirigirte (edad, nivel académico, etc.), esto con el fin no solo de sentirte bien sino de hacer sentir bien al público. Recuerda,  lo más importante es que te sientas cómodo sin desencajar en el espacio en el que te encuentras.

Siguiendo estos pasos  tendrás un 95%  de éxito asegurado en tu presentación, el otro 5% depende de tu actitud. ¡Buena suerte! Te puede interesar: Cómo mejorar la autoconfianza.

De poetas y piratas: Pasos para hacer una exposición oral de 10: infografía  y pauta de evaluación

http://blog.ipler.edu.co/como-preparar-una-exposicion-7-pasos-para-una-presentacion-efectiva

Probabilidad

Una de las características más especiales de los seres humanos, que nos diferencia del resto de animales, es nuestra capacidad de “predicción”, de anticiparnos a los acontecimientos que van a ocurrir. A veces fallamos, pero otras muchas no. Esta capacidad nos ha permitido llegar hasta donde estamos hoy, pudiendo predecir tanto peligros como oportunidades. Piénsalo, nuestros antepasado que eran capaces de predecir el ataque de un depredador fueron los que sobrevivieron. Ahora, decenas de miles de años después hemos dado un paso más y nos preguntamos ¿qué es la probabilidad?

La probabilidad es el cálculo matemático que evalúa las posibilidades que existen de que una cosa suceda cuando interviene el azar.

Vamos a plantear un par de ejemplos, porque la probabilidad -como tantos conceptos en matemáticas, es una construcción abstracta, pero con ejemplos se entiende mejor.

Si giras la siguiente ruleta, ¿en qué números se puede parar?

probabilidad en una ruleta

La ruleta se puede parar en un número del uno al cinco. Hemos construido, sin darnos cuenta, lo que se llama un experimento (girar una ruleta) y el espacio muestral (los números del uno al cinco). El espacio muestral es un conjunto que tiene por elementos los sucesos que se pueden dar, esto es, los números del uno al cinco.

Por nuestras experiencias en el mundo de los juegos ya sabemos más cosas del experimento anterior. Es posible que la ruleta se pare en uno de esos números y es imposible que salga un ocho, por ejemplo. ¡Sabemos un montón de probabilidad y no nos dábamos cuenta!

Vamos a plantear otro experimento, en otro contexto distinto:

Viendo este aparcamiento, si sale un coche de los que están aparcados, ¿de qué color podría ser?

Ejemplo de probabilidad en un aparcamiento

Las posibilidades están muy claras, del aparcamiento podría salir un coche rojo o un coche amarillo. Es imposible que salga un coche verde, o una moto azul. Pero, aunque es posible que salga un coche amarillo, hay mucha más probabilidad de que sea rojo, porque hay muchos más coches rojos que amarillos.

Cómo se calcula la probabilidad

Para calcular la probabilidad, continuando con el ejemplo anterior, no hay más que contar los coches que hay de cada color. Como 6 de los 7 coches del aparcamiento son rojos, podemos plantearlo como una fracción: la probabilidad de que del aparcamiento salga un coche rojo será una fracción con numerador 6 (el número de coches rojos) y denominador 7 (el número total de coches).

La probabilidad de que salga un coche rojo sería igual a 67. La probabilidad de que salga un coche amarillo sería igual a 17. La probabilidad de que salga un coche azul sería 0, porque no hay coches azules aparcados.

Generalizando esta idea llegamos a cómo se calcula la probabilidad: con una fracción que se suele llamar regla de Laplace. Ponemos en el numerador el número de casos favorables y en el denominador el número de casos posibles.

Ya podemos calcular probabilidades de sucesos sencillos. Por ejemplo, podemos hacer predicciones de las bolas que pueden salir de este bombo:probabilidad en un bombo

En el bombo hay 8 bolas:

  • La probabilidad de que salga una concreta de él es 18
  • Pero cuatro bolas son iguales, y tienen el número 5, por lo que la probabilidad de que salga un cinco es 48. Si te piden que apuestes por algún resultado, el más probable es el cinco.

Los matemáticos, viendo los beneficios que se pueden obtener de estas predicciones, han desarrollado mucho este campo y, en Smartick, también lo hemos hecho, con una secuencia de ejercicios ordenados por nivel y que se adapta al aprendizaje de cada uno.

Ejemplo: Lanzar una moneda al aire

probabilidad al lanzar una moneda

Si lanzas una moneda la probabilidad de que salga cara es 12, fíjate que es la misma de que salga cruz.

Ejemplo: Tirar un dado

Si lanzas un dado de seis caras la probabilidad de que salga un tres será 16.

probabilidad de lanzar un dado

También puedes calcular la probabilidad de que salga un número par, ya que las caras que muestran un número par son 3 (2, 4 y 6) de un total de seis caras, es, por tanto, 36=12

Ejemplo de probabilidad en la vida cotidiana

Para qué sirve la probabilidad

La probabilidad se utiliza en muchas áreas como las matemáticas, la estadística, la física, la economía, las ciencias sociales, entre otras. Los primeros estudios de probabilidad se desarrollaron para resolver problemas de juegos y es allí dónde más se nota su uso, porque te puede servir para tener más oportunidades de ganar, o para ahorrarnos dinero (al no jugar a juegos en los que es muy probable perder).

Ejemplo pares y nones

Fíjate el siguiente ejemplo vinculado al juego infantil de Pares y nones.

Pares y nones es un juego que se utiliza para elegir entre dos personas a una de las dos. Dos personas eligen entre par o impar, y sacan a la vez un número de dedos de una mano que tenían detrás de la espalda. En función de que la suma de los dedos que hayan sacado sea par o impar se elegirá al que eligió esa opción.

La sorpresa, si has jugado alguna vez a pares y nones, es que no es igual de probable que salga una opción o la otra, no es como lanzar una moneda al aire, no es un juego justo. La probabilidad demuestra que hay más posibilidades de que salga un número par que uno impar.

Puedes verlo en esta tabla, donde están marcados los números pares en amarillo. Si te fijas hay 25resultados posibles y 13 de ellos son números pares.

Ejemplo de probabilidad pares y nones

La diferencia es pequeña, pero si juegas “pares” tienes un 4% más de probabilidad de ganar, ya que 1325=0,52, mientras que 1225=0,48.

Ejemplo Lotería de Navidad

Si crees que un 4% es muy poco, te sugiero que no compres lotería ya que la probabilidad de que salga en número de los cien mil que hay en el bombo es 1100000=0,00001, un diminuto 0,001%. Ese número es aproximadamente el mismo que el de elegir una gota de agua correcta en un bidón de cinco litros.

https://www.smartick.es/blog/matematicas/probabilidad-y-estadistica/probabilidad-que-es/

Historia de la psicología

     Corría el año de 1879 cuando el fisiólogo, filósofo y psicólogo, Wilhelm Wundt (1832–1920) fundó el primer laboratorio de psicología ex...